Bitcoin rebotó desde sus mínimos recientes, pero seguía debajo de niveles on-chain clave. La señal decisiva no era el precio, sino el regreso de flujos ETF, volumen institucional y liquidez suficiente para sostener la recuperación.
Bitcoin logró recuperarse desde la zona de USD 60,000, pero llegó a finales de mayo con menor demanda spot, salidas de ETF y un mercado de opciones que todavía no reflejaba convicción expansiva.